La resistencia de las cactáceas

Encuentro en algunos momentos al activismo como una tierra estéril, baldía. Un llano seco. Entre maleza quebradiza y ni la hierba mala crece. La política demasiado reactiva, y me cansó. Marchar se vuelve como cualquier rutina. Reforma: del Ángel al Zócalo, del ángel al monumento. Todo está coordinado, nada cambia y nada pasa. Uno que otrx detenidx. Nos indignamos de nuevo. Cambian las sencillas cartulinas de colores, los sujetos y las causas; ahora son campesinos, mañana mujeres, pasado es el petróleo. En esencia es lo mismo, el infinito desierto continúa, las semillas secas y tierra que se resquebraja.

Regresamos a nuestras poco vitales vidas. Al trabajo. A sentarnos frente a un ordenador, tecleando cualquier mierda. Justificamos, lo hacemos, lo hago, necesitamos comer, decimos. Necesitamos vivir, les digo. Pero sabemos que eso no es la vida, sabemos que es no puede ser la vida. Dependemos. Nos enojamos de nuevo. Ahora un muerto quién sabe donde, ahora corrupción, salimos de nuevo a la llanura infértil, al mar de semillas secas, al asfalto duro donde la milpa no cimbra la arena. La constancia, la muerte lenta en un juego absurdo que denominamos vida. Lo fijo. El territorio. Consumir y comprar, todo está en venta. [Hago una pausa]

Me vuelvo a mirar y veo los cambios que ha tenido mi cuerpo lo político, mi pensamiento y mis afectos. Me veo confrontado, ha puesto en jaque mis creencias. La amistad, el amor, la familia, la identidad, la nación, la modernidad, el trabajo. La llanura deviene pantano. El desierto arena movediza. En ese estar tumbado en el suelo, derrotado ante la gravedad, sofocado por el gris de cielo; me encuentro con  flores silvestres que resisten en el concreto duro, que lo resquebrajan. El amarillo que mancha el cemento gris. Los resquicios de verde palpitante. La furia de los helenoides. La hiedra que invade al muro. Tal vez nuestra resistencia es esa. La de las cactáceas, de lo que brotan en la aridez, la de las flores silvestres en medio del concreto.  Una resistencia silente. Tal vez no haya primaveras violetas, ni mexicanas, ni hordas de árboles, vivimos estamos en tierra erosionada. Mantengamos atentos la mirada, miremos al suelo. A los intersticios del adoquín, donde tímido el diente de león florece. Al pasto que al crecer lograr reventar el piso.  No podemos cambiar el paisaje; pero podemos quebrar aunque sea un poco el duro suelo.

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Matemos a lo queer

Ya en la red circulaban misivas, esquelas, avisos funerarios anunciando que lo queer está muerto. Hoy, les informo mis querides amigxs, eso es un gran mentira. Lo queer ahora deambula por las calles de la ciudad. Bailando arrítmicamente en los antrillos de moda. Bestia identitaria que su simple presencia causa nauseas, vomito a aquellxs que antes habían tenido contacto con él; que lo sentipensaban. Antes de ser reificado, cosificado, identificable, consumible en tabletas que contiene: barba, tacones, peluca y vestido. Lo queer (im)puesto por el gobierno federal en exposiciones como parte del mes del orgullo gay. Lo queer zombificado, pútrido caminante, pálido, insípido, digirible. Lo queer embalado como dulce en los oxxos de la esquina; como accesorio dolce gabanna de las travestis de moda. Frankestein, cruzado, atado, engrapado, con la heterosexualidad, heterofrankencuir que le llaman. Lo queer un producto más de la industria cultural, música queer, ropa queer, arte queer, queer zine, escusados queer. Lo queer plastificado, instrumento inservible, despolitizado, masificado, desetificado, made in china. Lo queer derecho humanero, bajando recursos de organismo internacionacionales, perdón, intercoloniales. Entrando como dato de regulación biopolítica en encuestas sobre VIH, sobre población queer, sobre consumo queer. Lo queer que apela a la monagamia, que se pasea de la mano con flores y chocalates babeando amor romántico. Lo queer hermanando a lo politcamente correcto gay. Ese queer que ha unido fuerzas con su antiguos archirivales elegebeteros. Conchita Queer Wurst, Ru Queer Paul´s Drag Race. Queer chic, queer fresa, dj queer, new queer kids, urban queer, hipster queer, normcorequeer, copyright queer, queer marca registrada.

Preparemos las espadas, las pistolas y metralletas. Afilemos los puñales. Descansemos está noche, ya que mañana no será una batalla sencilla. Matemos a lo queer. Asesinémoslo con todas nuestras fuerzas. Desmembremoslo. De verdad, deseo mis hermanxs, que salgamos victoriosxs de este enfrentamiento.

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Texto leído en el marco de la exposición Cuerpos en Fuga, y el festival Bataclna  en X-Teresa arte actual. Continue reading “Matemos a lo queer”

Amor entre maricas

 

Vengo a contarles a ustedes, qué es eso del amor marica. El amor entre supuestos “machos”. De testosterona. De barbas y bigotes. De pechos marcados y manitas caídas. De soplar y morder agresivamente las almohadas.

De fluidos, es sobre todo fluidos. Lamer la cola, sangrar la piel, reventar los cuerpos de semen, lágrimas ocasionales, sudar, babear corazones, inhalar popper, salivar pezones. Vergas brotando bruscamente borbotones de viscosos líquidos.

Es líquido. Sobre todo líquido. La insolidez. Lo inconsistente, la ingravidez. Ligero, insoportablemente ligero.

 

A veces nuestras lenguas son enredaderas, enlazándose de boca en boca; librando batallas en cavidades insospechables. Lenguas flácidas y lenguas erectas.

Es Juan, Ernesto, el sin nombre,  activo99, Paco o Pedro.

Es también silencio. Sobre todo es silencio. Una como marica nace con la mandíbula trabada. Muda.  Incapaz de decir “soy joto, puñal, homosexual o maricona”. Es ausencia de palabra, de enunciación de posibilidad de habla. En algunas tragaespadas, compañeras mías, el silencio  todavía permanece.

En otras es oculto. Con miedo a la bofetada en casa, a la piedra en la cara, al grito en la calle:
“pinches putos”

El amor marica es todo menos marica. Es jodido, asquerosamente y pútridamente heterosexual. Más hetero que mis padres o abuelos.

La princeso y el príncipe. La monogamia. El sueño romántico.  La familia feliz y los niñitos güeros. La casa en Lomas . 4 Criadas. El marido: fiel, guapo, inteligente, rico y perfecto. Disney  y felices para siempre.

Una, presa, atorada entre el puñal y la pared. Entre ambos mundos. El fluido: Cuerpos deseantes que expulsan mil sexos. Cuerpo a cuerpo. En realidad no es un cuerpo. Es un objeto. Un ano más. Un pene que se viene y se va.  El otro fantasía, capitalismo, moralidad y la repetición de esquemas desgastados y obsoletos.

Si tiene usted una amiga marica, mi querido público, una advertencia le ha de dar. O piensa un nuevo mundo, un nuevo modelo. O entre dagas y puñales, fantasías irrelaes, la pobre morirá.

 

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Texto leído para el tercer Slam Poetry en Puebla